La iglesia de San Cristovo se sitúa en el entorno rural de Borraxeiros, en el municipio de Agolada, en la provincia de Pontevedra. Se trata de un templo de origen románico que se remonta al siglo XII, del que aún se conservan parte de la fachada, de la nave y diversos elementos ornamentales y columnas. A lo largo del tiempo, especialmente entre los siglos XVIII y XIX, el edificio fue objeto de varias reformas que modificaron su aspecto original sin borrar su esencia medieval.
En origen, la iglesia presentaba una planta rectangular con nave y cabecera únicas, aunque las transformaciones posteriores le dieron forma de cruz latina. La fachada occidental muestra una interesante combinación de estilos, en la que destaca una portada románica abocinada con arquivoltas y columnas decoradas. A pesar de la erosión, todavía pueden apreciarse detalles ornamentales como figuras de aves y motivos geométricos, así como decoración en los muros laterales.
El interior conserva también una notable riqueza artística e histórica. Las columnas presentan capiteles decorados con hojas nervadas y elementos decorativos de tradición medieval, aportando un carácter rústico y medieval al conjunto. En el presbiterio se conserva el sepulcro y la estatua orante del primer conde de Borraxeiros, una obra del siglo XVII que añade un valioso elemento histórico al templo. En conjunto, la iglesia de San Cristovo de Borraxeiros constituye un ejemplo representativo de la evolución de la arquitectura religiosa rural gallega, donde se combinan elementos románicos, reformas posteriores y memoria histórica del territorio.