El puente sobre el río Mera, en el municipio de Silleda, es una pequeña infraestructura integrada en el paisaje rural de la comarca del Deza. Este tipo de puentes surgieron para facilitar la comunicación entre aldeas y caminos, permitiendo salvar cursos fluviales que, en épocas de crecida, dificultaban el tránsito. Su presencia se relaciona con la red de caminos interiores gallegos, fundamentales durante siglos para la movilidad local y el desarrollo económico del territorio.
Estas construcciones solían levantarse en los puntos más adecuados del cauce para garantizar la estabilidad y la durabilidad del paso, cumpliendo una función esencial para vecinos, arrieros y viajeros a lo largo del tiempo.
Hoy, el puente del río Mera ya no conserva su estructura original, pero el lugar mantiene un notable interés paisajístico y se sitúa en la etapa A Laxe-Outeiro, tramo compartido por la Vía de la Plata (Camino Sanabrés) y el Camino de Invierno.