El santuario da Saleta tiene su origen en la difusión por Europa de la aparición mariana de La Salette, ocurrida en los Alpes franceses en 1846. La noticia de este acontecimiento llegó a Francisco Mª de Rivas, quien decidió promover la devoción a Nuestra Señora de la Saleta en la parroquia de Siador. Gracias a esta iniciativa, en 1863 se fundó el santuario, convirtiéndose en el primer santuario de España dedicado a esta virgen.
La devoción se consolidó rápidamente y, como parte de ese impulso, se encargó una imagen de la Virgen tallada en madera al escultor compostelano Magariños. La obra quedó finalizada en 1864 y fue trasladada desde Santiago de Compostela hasta Siador, transportada a hombros y acompañada por una multitud de fieles. Este acontecimiento marcó la aprobación canónica y el inicio oficial del culto en el primer santuario saletino de España.
En 1984, la atención pastoral del santuario y de la parroquia pasó a manos de los Padres Saletinos, procedentes de la comunidad de Valladolid. Dos años más tarde, en 1986, se inauguró el Centro Espiritual y la Casa de Oficios de la comunidad misionera. Finalmente, en 2001 se creó la Fundación Santuario de Nuestra Señora de La Saleta, con el objetivo de difundir el legado saletino y promover la conservación y desarrollo del santuario y su entorno. Desde entonces, el Santuario da Saleta se ha consolidado como un centro de espiritualidad en Galicia, donde fe, tradición y paisaje se unen en un enclave de gran significado para visitantes y devotos.