El paseo fluvial del río Pontiñas se extiende a lo largo de aproximadamente 9 kilómetros, desde el entorno del Auditorio Municipal de Lalín hasta las inmediaciones del polígono industrial Lalín 2000, aunque su tramo más habitual recorre unos 5 kilómetros entre el casco urbano y O Espiño. El itinerario comienza junto al auditorio, donde se encuentran un lago artificial, un anfiteatro al aire libre y un parque infantil, configurando un espacio de ocio integrado en la naturaleza. En el primer tramo el río permanece oculto hasta alcanzar un paso peatonal en la calle Arenosa, tras el cual el cauce vuelve a hacerse visible al llegar a la carretera de A Travesía da Ponte. A partir de este punto se incorpora un carril bici, claramente diferenciado del itinerario peatonal, lo que permite realizar el recorrido tanto caminando como en bicicleta. En esta zona aparecen esculturas de piedra realizadas por artistas locales, además de áreas de juego infantil y un parque biosaludable. El paseo continúa bajo el Puente Xosé Cuíña, dando acceso al tramo más largo del recorrido, donde el paisaje natural adquiere mayor protagonismo y se suceden numerosos elementos patrimoniales y paisajísticos. En el sector final aparecen más de quince puentes, una docena de molinos tradicionales, una fuente y extensos robledales, consolidando al paseo como uno de los principales espacios verdes de la villa. El itinerario finaliza en el Lago do Espiño, punto de descanso y disfrute del entorno. Además, desde la propia senda es posible enlazar, a través de caminos acondicionados y señalizados, con otros espacios de interés como el complejo deportivo Lalín Arena, la iglesia románica de Donramiro o el paseo de A Romea, reforzando su función como eje de ocio y movilidad sostenible en Lalín.