La ermita de San Roque, situada en el lugar de Puxallos, en el municipio de Lalín, es un pequeño templo rural que forma parte del paisaje tradicional del interior gallego y se localiza en el trazado histórico del Camino de Santiago por la Vía de la Plata. El edificio presenta una construcción sencilla y funcional, con planta rectangular y muros de mampostería y sillería de granito, cubierta a cuatro aguas con teja cerámica y un pórtico abierto sostenido por columnas de piedra que protege el acceso principal. Su tipología responde a las capillas rurales vinculadas a la vida parroquial y a las celebraciones locales, integrándose de manera natural en el entorno agrícola y vecinal que la rodea. En las proximidades de la ermita se conserva un crucero de piedra granítica, elemento característico de la religiosidad popular gallega. El crucero presenta una estructura sobria, con base escalonada, fuste monolítico y cruz superior de líneas sencillas, sin una ornamentación excesiva, lo que refuerza su carácter devocional y simbólico como punto de oración y referencia en el camino. Este tipo de elementos solían marcar lugares de paso, límites parroquiales o espacios asociados a tradiciones religiosas y romerías. La presencia conjunta de la ermita y el crucero, en un espacio abierto acondicionado como zona de descanso y encuentro vecinal, refuerza el valor patrimonial y cultural del lugar dentro de las rutas históricas jacobeas. Su ubicación en el itinerario de la Vía de la Plata añade además una dimensión histórica vinculada al tránsito de peregrinos, manteniendo viva la relación entre espiritualidad, territorio y tradición en el paisaje rural de Lalín.
Ubicación