La iglesia de Santa Eulalia o Baia de Silleda es un templo con raíces muy antiguas, ya existente antes del año mil. La primera mención documental data de 998, cuando aparece como Ecclesia Sanctae Eulaliae de Exilieta en una donación al obispo Pelayo de Lugo. Posteriormente vuelve a citarse en 1199 y en el testamento de Teresa Sánchez de Gres, fechado en 1395, lo que confirma la continuidad histórica de esta feligresía, cuyo nombre evolucionó desde Exilieta y Selleda hasta la actual denominación. El edificio actual se levantó en 1854 sobre reconstrucciones anteriores para sustituir templos más antiguos, entre ellos uno románico que había reemplazado al primitivo edificio altomedieval. Presenta planta de cruz latina, con una nave principal de mayor tamaño que los ábsides. Su construcción fue impulsada por el párroco Juan Antonio Fernández y financiada en gran parte por los vecinos. Las obras se ejecutaron en pocos meses y el templo fue bendecido en diciembre de 1854. En la portada principal destaca la figura de San Salvador con aparejos de pesca en la mano derecha, acompañada por un reloj y dos pequeños rosetones con vidrieras. El templo, de líneas sobrias propias del final del neoclasicismo, se sitúa en el punto más alto de la villa, actuando como referencia visual y espiritual de la parroquia. A lo largo del tiempo ha mantenido su papel central en la vida religiosa de Silleda, conservando la devoción a su patrona Santa Eulalia y recordando la profunda vinculación entre la parroquia, su historia y el paisaje que la rodea.
Ubicación