La iglesia de San Xulián de Ventosa es uno de los templos románicos más destacados de la comarca, construida entre los siglos XII y XIII, aproximadamente entre los años 1170 y 1200. El templo se ha conservado casi intacto, lo que permite apreciar con claridad su arquitectura original y la atmósfera medieval que lo caracteriza. Dedicada a San Xulián, esta iglesia constituye un referente tanto por su antigüedad como por la calidad artística de los elementos que alberga en su interior.
Uno de los elementos más singulares del templo es el sepulcro del abad Lope de Ventosa, una obra excepcional por su iconografía y de gran valor histórico y artístico. Junto a ella se conservan en la nave varios elementos completos de un antiguo baldaquino, un conjunto de gran elegancia que constituye un ejemplo único en la comarca y uno de los más bellos de Galicia.
La calidad artística de estas piezas ha llevado a algunos especialistas a atribuir tanto el sepulcro como el baldaquino a un discípulo del Mestre Mateo, el célebre autor del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, aunque otros investigadores consideran que el sepulcro podría ser de datación algo posterior. Sea cual sea su autoría definitiva, la Iglesia de San Xulián de Ventosa representa un enclave fundamental para comprender el románico gallego tardío y constituye una visita imprescindible para quienes desean descubrir el patrimonio artístico y espiritual del interior de Galicia.